Y libranos del mal…

En el día a día de cada uno, el “mal” puede estar encarnado de muchas formas y, para cada quien, habrá un karma especial. Para muchos (no es mi caso, tengo que decirlo) el asuntito del olor a comida (o más específicamente a ajo y derivados) en las manos parece ser signo de algún presagio oscurísimo y nefasto. Tanto así que preferirían no cocinar antes de tener las manos con una pisca de olor.

Por eso, en este humilde acto, procedo a armar un pequeño listado de pequeñas formas de prevenir o reveritr el olor a ajo y especias en las manos:

Jabón blanco y detergente
Ayudan, ayudan, y son necesarios para la higiene en general, pero vamos… si esto fuera una solución no tendría que escribir este post, no? Eso sí, me pareció importante anotarlos en la lista.

Jabón metálico
Yo compré el mío por Aliexpress a un dolar y monedas. Hace unos años ya… cuando todavía te lo traían a tu casa y no tenías que ir a Ezeiza. En fin, es triste que Correo Argentino ya no traiga sus paquetitos cual Papá Noel pero, de una forma u otra, el jaboncito de aluminio no sirve de mucho. Nexxxt… →

Bolsas de horno
Pequeño y maravilloso invento en esta área. Queda ampliamente mejor que ir a cocinar con guantes de latex (al menos uno queda mucho menos obsesivo) y nos evita tener que ponernos en contacto con especias y carnes que puedan dejar sus trazos en nuestras hermosas manos.
Las marca Knorr tienen la ventaja de que vienen con combinaciones de especias/sabores previamente preparadas, para quien no se anime del todo al asunto.

Picador de especias y rayador de ajo
Existir existen! Pero a mí entender, son demasiado caros, ocupan demasido lugar y consumen demasidos recursos para ser laborados como para valer la pena. Yo no los recomendaría!

Hay otras opciones, ya más complicadas, que involucran cosas como bicarbonato de sodio, vinagre y/o sal. Yo, todavía, no tuve el gusto de probarlas… pero si alguno anda con curiosidad de les dejo el link para que experimenten.