Vacacionando

Como soy una buena ama de casa, me merecía una semanita de vacaciones… así que me fui nomás a Bariloche (de paso les cuento: Bariloche viene de Vuri Loche y San Carlos era un almacenero llamado Don Carlos y, si no me creen, Wikipedia confirma mi historia).

Fue mi primera vez en verano y, tengo que decirlo, le gana mil a cero al Bariloche de invierno (comentario no válido para amantes del ski). El pasaje está barato y, además, hay descuentos si son argentinos y también si tienen libreta de estudiante.

Amén de todo eso, acá les dejo un par de consejos que me hubiera gustado tener desde el primer día:

– Guindas: atenti que está lleno lleno de guidos y frambuesas a los costados de la ruta. Ideal para un tentempié mientras esperás el colectivo o caminás y caminás. (¡Ojo! Las guindas son más dulces mientras más oscuras sean)

– Ensaladas: si son de los míos, no van a querer salir todos los días a comer afuera. Para cuidar la figura (y no vivir a sanguchitos), mi consejo es que compren ensaladas en La Anónima que está en el centro. Son frescas, ricas y vienen en porciones chicas (podés comprar dos y mezclarlas, por ejemplo). Lejos mucho mejor que “eso” que venden en el Carrefour

– Circuito chico: el tour más cliché de la ciudad se pude hacer en bicicleta y es mucho más barato que contratar un tour propiamente dicho. Estás bicis las podés alquilar en el km 18 (te ahorrás la parte con más autos) y salen lo mismo que si las alquilás en el centro. Eso sí, son bastante flojas así que no se esperen ningún lujo

– Chocolates: Rapanui tiene unas frambuesas bañadas en chocolate blanco + negro. Son una delicia y si tienen suerte enganchan la cosecha del año anterior y hay 2×1

– Curanto: si quieren gastar unos pesitos de más y probar el curanto, el lugar para hacerlo es en Colonia Suiza. Adentro del predio de la feria, hay una familia que lo prepara (el lugar se llama El Gringo). Es muy rico y batante más barato que cualquier lugar de la competencia ($180 para dos personas)

Y por último, si lo que les gusta es la cerveza:

– no dejen de pasar por la Calle de las Picadas

– si van a Colonia Suiza en el colectivo 10, apenas se bajan hay una destileria/bar de Berlina que, además de ser un lugar precioso, vende packs de porrones baratísimos