Timer: manual de uso

No hay que ser Francis Mallman para poder hacer berenjenas al horno no-carbonizadas porque te olvidaste de sacarlo cuando correspondía. Y esto aplica para papas, carnes, fideos, arroces, tortas, panificados… Digamos así: no se te tiene por qué andar quemando nada de lo que cocinás (y no por eso tenés que vivir en la cocina). El secreto (guardado durante años por nuestras madres) es el sofisticadísimo timer.

Sí,como el que tenía tu mamá, chiquitos, de plástico la mayoría de las veces y que no servían para nada más que para sonar en el momento exacto.

Me imagino que se estarán preguntando qué tiene un timer que no tenga, por ejemplo, el último Iphone 5, ¿no? Bueno, veamos:

  1. si en una de esas te olvidaste que estabas cocinando y no estás seguro de si sonó o no, tenés el tic-tac, tic-tac, tic-tac que te ubica en un segundo, ni te tenés que mover.
  2. terminás de preparar la comida, lo metés al horno/ponés al fuego/dejás en remojo, lo girás y listo, ya arrancó
  3. a. el “grrrc” que hacen al girar, es una de las sensaciones más gratificantes que se encuentran en el día a día
  4. b. girar el timer te toma unos 3”, settear la cuenta del celular serán unos 10-20” (y ni contemos que hay que hacer click en todos esos botones touch tan poco estimuladores)
  5. hay de todas las formas y colores, es imposible que no encuentres (aunque sea) uno que te guste

Ahora sí, para los que creen que el punteo anterior tiene sentido aquí va el manual de uso:

  1. una vez que terminaste de preparar la comida (y la metiste en el horno, la dejaste hirviendo o lo que fuere), vas a donde tengas o quieras que estar (que, en mi caso, suele ser la computadora)
  2. te acomodás y girás el timer. La clave está en que el timer no tiene que estar en la cocina sino en el lugar que vos vayas a estar
  3. seguís haciendo tu vida como si nada estuviera pasando (por ejemplo, yo ahora vine a escribir este post)