Para alacenas chiquitas o grandes cocineros

Este truquito se lo debo a mi mamá y hace poco lo incluí en mi propia casa.

Es más fácil que contar hasta 20. Los pasos son:
1. conseguir unos ganchitos adhesivos para pared. Yo quería unos 3M, pero no encontré en ninguna ferretería, así que terminé comprando estos metálicos en AlieExpress. Si son de metal (como los míos) con cualquier pinza de fuerza, les doblan la puntita para enganchar para formar un pseudo rulito (así no se caen las tazas). En cambio, si son de plástico, fíjense que el ganchito tenga algún buclecito que pueda sostener una taza
2. peguen los ganchitos al techo de la alacena (o de alguno de los estantes, según prefieran)
¡Y listo! espacio ahorrado al instante.
Si en una de esas desconfían de la calidad del pegamento, lo que pueden hacer es dejarlos pegados (sin ningún peso agregado) por una semana o algo así… los pegamentos suelen “amalgamarse” más con el tiempo. Eso hice yo con uno de mis ganchitos que vino más flojito.