Miameee

Lejos de los restaurants cancherísimos y lujosísimos, del nuevo y canchero Wynwood y del despifarllo encabezado por el dinfundo Ricky Fort, hace cosa de un mes tuve la oportunidad de ir a visitar a mi amiga A. a la (ya lationamericana) ciudad de Miami.

En lo personal, no soy fanática de la ciudad que ahora acoje a mi amiga y, muchísimo menos de las compras y shoppings, pero en pos de mantener este blog actualizado y que sea un servicio a la comunidad, aquí presento una verdadera guía práctica de gangas miamenses que espera hacer honor al Sr. Fort.

Supermercados

Estados Unidos es un universo de supermercados. Los hay normales (la versión yanki de Carrefour & co.), mayoristas y baratos (Costco y Restaurant Depot) y orgánicos y hipsters (Traders Joe’s y Whole Foods). Mi favorito es Traders Joe’s. Unos chocolates riquisimos, fruta y verdura organica y una marca propia que da para chuparse los dedos. Todo esto acompañado de packaging precioso y una ambientación que podríamos llamar “fresca y natural”. De todas formas, en un apartado aparte vamos a hablar de comida mas seriamente.

Ropa

Hay tres tipos de lugares para comprar ropa: shoppings, outlets y esos-lugares-roñosos-donde-iban-Los-Simpson-cuando-se-hicieron-pobres. Sobre los shoppings y outlets no voy a hablar. Pueden googlearlos, son todos iguales y, salvo la cantidad infernal de negocios y metros cuadrados que abarcan, no sorprenden mucho. Ah! Eso sí, tienen todas las marcas de moda en la muchchada porteña (H&M, Forever XXI y demás ganzadas). De lo que hay que hablar, es de esos pequeños paraísos de rejunte de mercadería a precios irrisorios que hacen que una quiera pulir su tarjetita de débito Santander en pesos. Los mismos son: Marshall y Ross.

Sin dudarlo puedo decir que el último de ellos tiene mi lealtad y entrega absoluta. Es el mas barato (el mito cuenta que cuando no lo pueden vender en Target lo mandan a Marshall y de Marshall pasaría a Ross, pero nunca pude comprobarlo) y tiene absolutamente todo. Ropa de hombre, mujer, deporte, utensilios de cocina, almohadones, sábanas y hasta conservas y especias. Todo a menos de la mitad de su precio original (que, muchas veces, era incluso un buen precio). Hay que revolver y buscar, pero cuanto mas valen los hallazgos hechos así!

También (me enteré ahora de su existencia) existe un Home Goods. Una especie de Ross pero solo para productos de la casa (de los mismos dueños que Marshalls). Pensé que iba a ser mi segundo hogar pero, sinceramente, fue una gran decepción. ¡Larga vida a Ross!

Department stores

Me encantaría saber de donde viene ese nombre tan especial para esos negocios tipo-laberinto donde te acosan faunos y sátiros por doquier queriendo venderte cualquier tipo de producto (desde ropa a maquillaje y bijouterie, todo lo necesario para ser cool y elegante lo tienen ahí). No anduve mucho pero si aprendí algo: Macy’s es barato, Bloomingdales es “más caro” (a.k.a. una remerita de cuello roto – porque asií es mas canchero – U$S68) y Nordstrom… no entré pero digamos que se ubica arriba de Bloomingdales. Por supuesto, hay mas cadenas de estas pequeñas desgracias (esta gente parece amarlos) pero para que se den una idea creo que con estos tres estamos. Insisto, no lo recomendaría salvo a quien quisiera hacerle una pequeña maldad.

Comida

Estados Unidos tiene un problema con el tema comida, según lo veo yo. Comprarse la comida mas barata (digamos, un paquete de papas fritas) puede salirte tanto o más como una remera básica. Eso, en mi mundo, quiere decir que no voy a comprarme ninguna papa frita y sí me voy a comprar una remera. No creo ser la única que prefiere comprarse un nuevo cuchillo de cocina antes que llenarme le cuerpo de azúcar o grasa, ergo, viajar a EEUU para mí es sinónimo de dieta. Amén de eso, no olvidemos que, prácticamente, toda la comida que se consigue es industrial (con todas las desgracias que eso significa, sobretodo, que termina teniendo todo mas o menos el mismo gusto).

Mi única reserva radica en que ni la producción de ropa (y bienes en general) tiene un gramo de responsabilidad (o sea, son todos talleres de condiciones deplorables sin ningún cuidado para sus trabajadores ni hacia el medio ambiente) y, de una forma u otra, hay que cuidarse con no comprar más cosas de las que uno realmente necesita.

Todos los negocios son cadenas

Esta bien, cada tanto hay un lugarcito chiquito que no lo es… pero la mayoría de los restaurants, locales y almacenes son cadenas de empresas más grandes. Dejen el diseño y la comida de autor para ciudades mas hipsters, como SanFran y Niu Iork. Acá, en Florida, la que va es la cadena multimillonaria que le vende a todos los mismo garantizando la misma calidad (dudosísima) por doquier. Es como si la gente no confiara en el pequeño comerciante. Triste pero cierto, es difícil ser único en Miami.