Merienda de Championes

Yo sé muy bien que en el fondo, todos tenemos un tigre Tony adentro, lo que pasa es que no a todos nos cierra la economía para financiarlo…

Por eso, hoy presentamos la receta de granola casera de la abuela (o de la tía, o de la prima. No importa de quién, lo importante es que sale menos de la mitad que una granola común, queda riquísima y no te tenés que aguantar las pasas de uva si no te gustan).

No hay que ser muy obsesivos con las cantidades (todo va a ojo y de acuerdo a los gustos). Lo único importante es seguir los pasos:

  1. Comprar los ingredientes
    Esta es la parte clave en el ahorro. Yo los compro en MercadoLibre… al que me ofrezca menor precio. Lo bueno es que pueden hacerla de lo que les guste a ustedes y no de ningún gusto estándar. Por ejemplo, yo uso almendras, avellanas, castañas de cajú, avena, manzana seca y “ojuelas de maíz” (o sea, copos comunes y corrientes). Además de eso tienen que comprar miel (próximamente les paso un muy buen dato sobre dónde comprarla).
  1. Calentar la miel
    Mezclan la miel con un poquito de aceite (de maíz o girasol) y la ponen a calentar. Es un toque, hasta que se haga bien líquida y la puedan desparramar mejor. Sepan que mientras más miel le pongan más masacote y crocante les va a quedar.
  1. Mezclan todo lo que va al horno
    Trituran los frutos secos (a mano, con licuadora, multi-procesadora, mini-pimmer, cualquiera va bien), lo mezclan con la avena y las ojuelas y encima de eso tiran la miel caliente. Revuelven bien todo hasta que quede bien homogéneo (ja! tremenda palabra).
  1. Al horno
    Lo meten en el horno a mínimo. A mí me gusta dejarlo 1hr a mínimo. A mí no me gusta revolverlo mucho para que queden partes más y menos doradas, pero las recetas tradicionales sugieren que revuelvan cada 15 o 20 minutos (así todo les queda más crocante).
  1. Enfríar
    Parece menor pero no. Cuando lo saquen del horno la granola no va a estar crocante! Claro… si la miel está caliente nunca se va a endurecer (es clave saber esto porque sino pueden seguir cocinándola hasta que se convierta en cabrón). La sacan y la dejan enfriar y cada tanto (15 o 30 minutos) la revuelven para que no quede toda dura y pegada.