Kit de supervivencia para cortes de luz

Como comenté en varios posts y anuncios de Facebook, el año pasado tuve serios problemas de luz (que no le deseo a nadie, por supuesto). Amén de los cortes habituales (que en mi zona no pasaron de las 36/48hs) fue un mes entero sin lalú. Como consecuencia, aprendí muy bien cómo sobrevivir sin luz y sin tener que tirar fortunas refrigeradas. Aquí comparto mi conocimiento:

Primeras 36hs

Entra el pánico. ¿Cuándo va a volver? ¿Está por volver? ¿Volvió? No… La ansiedad se apodera de uno y es imposible no intentar, por todos los medios, tratar de comunicarse con la inoperante empresa que provee el servicio. Nunca faltará el vecino que te endilgue la culpa por no estar intentándolo lo suficiente.

Es importante que, mientras todo está en caos, uno aproveche y:

1. Desenchufe absolutamente todo: No hay estabilizador que pueda contra las subidas de tensión de Edenor/Edesur y mejor prevenir que curar.
2. Ordene la heladera: abrir la heladera y sacar todos los lácteos que puedan arruinarse (quesos blandos/untables, leche, carnes, etc.). Lo mínimo indispensable. Es importante saber que hay muchas cosas que guardamos en la heladera que no necesitan tanto frío (mayonesa, ketchup, mostaza, huevos, quesos más duros). A estos la heladera les alarga la vida pero tampoco mueren al instante sin la tecnología moderna.
3. Ordene el freezer: hay que abrir el freezer por única vez y arrinconar todos los productos adentro. Sumar lo que sacamos de la heladera. Cerrar y no volver a abrir. Si tienen un volumen importante de productos, ahí van a estar seguros unas 24hs.
4. Junte agua: en la mayoría de los edificios el agua viene de un caño en PB, sube hasta el tanque en la terraza y vuelve a bajar…. y adivinen quién hace que el agua suba. ¡Sí! Lógicamente, una bomba que funciona a… ¡electricidad! Así que, a riesgo de ser un mal vecino (o uno muy bueno que puede proveer a otros cuando sea necesario) hay que llenar botellas y cacerolas de agua por doquier. La realidad es que nunca falta el tarado que decide pegarse una baño de inmersión porque no tiene nada mejor que hacer y desperdicia litros y litros de ese precioso líquido.

Hecho esto, uno puede:
A. Salir a pasear (y hacer algo de ejercicio subiendo y bajando las escaleras)
B. Dedicarse a ordenar el hogar (si es que aún hay sol)

Después de las 36/48hs

Si pasó ese tiempo y la luz no volvió ahí sí hay un problema y hay que reorganizarse. Es difícil pero se puede lograr si uno trabaja en equipo (sobretodo con vecinos que sí tienen luz):

1. Buscar un freezer amigo: es decir, un freezer donde podamos dejar nuestras maravillas congeladas sin tirarlas.
2. Estúpido como suene: consumir todo lo heladerísticamente perecedero lo antes posible. Y lo que no se puede consumir, cocinarlo.
3. Y… hablando de cocinar: es altamente importante aprender métodos de conservación que no requieran frío (porque los hay). Por ejemplo:
A. Quesos: si en un frasco metemos queso, aceite (de oliva o común, según les guste) y riquísimas especias el queso va a durar muchísimo más y encima toma un gusto increíble
B. Tomates, pimientos y demás: se pueden disecar en el horno. Es tan fácil como meterlos sobre una placa o asadera, prender el horno a mínimo y dejar la puerta unas 5cm abierta. Toma un buen rato (unas dos horas) pero también les prolonga la vida interesantemente.
C. Noche: no es menor pero muchas noches baja la temperatura. En ese momento es hora de sacar la comida pa’fuera y dejarla refrescarse. Hay que volver a meterla a la mañana, claro está.
Como verá no aconsejo hacer conservas porque, según llegué a enterarme hace poco, las conservas caseras son la principal causa de botulismo (mucho más que los enlatados y demás). Habiendo aprendido eso, me pareció innecesario que nadie tome semejante riesgo.
4. Reutilizar la heladera: por el momento, nuestra vieja amiga refrigerante pasa a ser un lindo placard con estantes. Hay que aprovechar ese espacio como se pueda. Las frutas y verduras se sienten bastante a gusto, sobretodo si no les da el sol directo durante el día. Eso sí, mejor tenerla abierta porque cerrada se puede arruinar la puerta.
5. Conseguir una luz de emergencia: si no tienen la suerte de conocer a alguien que trabaja en una fábrica de matafuegos y está al tanto de las últimas normas de seguridad, pueden ir a cualquier ferreteria (o vecino obse con búnker en su casa) y pedir una. Van a ser ideales para cualquier actividad nocturna, son cómodas para llevar y recargar en la oficina y pueden durar más de 10 horas de corrido.

Lamentablemente, y hasta que Edenor/Edesur decida reestablecerle el servicio, no hay mucho más que se pueda hacer. Ordenar la casa, tratar de ir a visitar amigos y comprar comida para dentro de poco tiempo. Si en la oficina existe la posibilidad, ir todas las mañanas con los Fri-o-Pack (se llaman así???) en gel, congelarlos y meterlos en el freezer al regreso. Ahí van a tener para un par de horas de fresco. Tristemente no hay absolutamente nada que los mortales como nosotros podamos hacer encontra de este tremendo, corruptísimo y recontra inepto monstro que tenemos como monopolio de electricidad.

Firma: un ama de casa muy disconforme con el servicio.