Delicias de ayer y siempre

Esta es mi casa (o una partecita de la misma) y, lo que ven en primerísimo primer plano mi desayuno.

Este post, evidentemente, no es una receta. Es un desafío. Una invitación a la gordura. Una pregunta al aire (y la pregunta sería “por qué no hay miles, millones de recetas sugiriendo esto? Por qué nadie dice que las frutillas con crema ya fueron y esta es la posta del verano?). Este post es sencillamente para invitarlos a descubrir el placer inmaculado e inesperado de mezclar una frutilla natural con una buena cucharada de dulce de leche.

El método para hacerlo es el que prefieran (meterle cuchara a la frutilla, meter la frutilla en el pote y arrastrar, etc) y el resultado es increíble. De hecho, cada vez que lo pruebo me digo a mi misma “Harris, fijate. Esperá un segundo. No te estarás imaginando que esto queda tan bien? Sentí bien el sabor y la textura… Segura de que no es medio raro?” Y, la verdad, es que no. No es raro, es como si hubieran nacido para estar el uno con el otro, como un verdadero amor…

Para los valientes, el post termina acá. Ahora sí, si son de los más cobardes (sería mi caso) acá va un spoiler de la experiencia, para impulsarlos a tomar envión y lanzarse al vacío con este postre que se hace en unos 2 segundos y medio.

***SPOILER ALERT***

Es así. Por un lado está el sabor. Tenemos ese dulce exagerado del dulce de leche, que empalaga en cantidad y el ácido sutil de la frutilla. Juntos, como es de esperarse, llegan a un equilibrio más que armónico (que nos permite comer unas cuantas de estas delicias sin sentir ni una de sus calorías en nuestra conciencia). Ya con eso, es una buena idea probarlo… pero el gol, el verdadero acierto y gol de media cancha, es la textura. Acá pasa algo cósmico, una alquimia que supera mi pobre cerebro refrito de fin de año.

Por alguna razón, la frescura y jugosidad de la frutilla convierte lo espeso del dulce de leche en algo cremoso y ligero (algo así como hace Casancrem con las tartas, pero no). Igual, lo digo en serio, hace una fiesta en la boca y, puedo jurarles, es casi adictivo tener eso en la boca.

***SPOILER ALERT CLOSED***

Dicho todo esto, me voy a preparar otra frutilla…