Calabaza, no te conviertas en carruaje

Bueno, y llegó el otoño. En cualquier momento todas las verdulerías van a vender el zapallo anco a pocos pesos el kilo y todos vamos a estar haciendo guisos, purés y rodajas al horno.

Entonces, adelantándome a eso, vengo a recordarles lo que La Cenicienta nos hizo olvidar: más vale calabaza que carruaje. Cuando compren una calabaza, acuérdense de este post y tengan en cuenta que toda, enterita es riquísima y que la semillas pueden comerse (y quedan tanto o más ricas que las compradas ya hechas).

¿Cómo se preparan? Bueno, es así de fácil:

  1. agarrás todas las semillas que sacaste de tu zapallo anco / calabaza y las limpiás (que no quede nada de lo “naranja”). El colador es una buena herramienta para esto.
  2. esperás uno o dos o tres días a que se sequen (yo las trato de poner en un plato y las muevo cada tanto)
  3. una vez secas, las podés hacer al horno (las ponés en una asadera + fritolim + sal y al horno hasta que tengan el dorado justo) o en sartén (mismos ingredientes y también hasta que tengan el dorado que te guste). Yo prefiero la sartén porque puedo ver el minuto a minuto de cómo están.
  4. las dejás e friar

Y yastá. Pipas listas para comer y compartir.