Cada Pesito Cuenta

Yo supongo que, para mis fieles lectores, este post es una obviedad… pero “el público se renueva” (y si no se renueva, hay que renovarlo a la fuerza…!).

Vamos por partes, el post es sobre cómo y por qué ahorrar.

Punto 1: Por qué
¿Por qué alguien querría minimizar sus gastos? Y sobretodo, ¿por qué querría minimizar sus gastos en una economía inflacionaria?
Bueno, la realidad es que, en mi caso, me gusta elegir qué quiero comprar con mi plata. No digo que esté camino a ser Donald Trump por comprar un kilo de papa a $5.5 en vez de a $7.5, pero por lo menos puedo gastar esa diferencia en caramelos, chocolates y quizás (solo quizás) puedo upgradear mi corte de carne habitual por un pedacito de lomo.

Punto 2: Cómo
Habiendo dicho esto, voy a transmitir la sabiduría ahorrística que me supo enseñar CH. hace ya unos años: no se trata de cuántos pesos ahorras, sino de qué porcentaje ahorras. Es como ver el bosque en vez de solo el árbol. Paso a explicar: en la panadería de en frente venden una factura a 4pe y en la que está a 3 cuadras está $3.75. Yo puedo pensar que me estoy ahorrando 0.75 por factura o puedo pensar que estoy generando un magnífico ahorro del 18% por caminar unas cuadritas de más. O sea, casi un quinto de medialuna “gratis”!! Encima (esta es la verdadera maravilla) si la misma logica aplicamos a todas las compras, al final del mes, el porcentaje de lo ahorrado se ve reflejado en el total del sueldo. Por si no fui clara: si en TODO gastamos un 18% menos, entonces el sueldo rinde un 18% mas (a ser despilfarrado en lujos, excesos y glotonerías a piaccere).

Conclusión
Claro, yo no vivo en una mandarina. Me doy cuenta que no todo es tan sencillo y tan lineal: hay cosas que no podemos conseguir mas baratas (o que su version barata/generíca es una desgracia) pero también hay grandes ofertas (y verdulerías gloriosas) donde podemos encontrar cosas al 60% o menos del valor que encontramos en el chino o Carrefour Express de la esquina. La clave esta en saber promediar. 😉