Berenjena ♥ Tomate

No hay Romeo sin Julieta, ni Tristán sin Isolda, ni Di Caprio sin Kate Winslet en la proa del Titanic y mucho menos hay cocina sin amor. Por eso, en este humilde acto, (y sin estar próximos al Día de San Valentín) inauguro esta nueva subsección del blog: Grandes Parejas. Un espacio para esos amores entrañables (sorpresivos o no) que hacen de nuestras comidas un lugar mejor.

En honor a esta apertura les comparto un clásico de clásicos. Un Quijote de la Mancha de la cocina que dejé traslucir en mi post sobre berenjenas para todos y todas: tomate y berenjena. Esta dupla claramente pertenece al listado de Grandes Parejas, tanto así que me animo a pensar que a toda buena berenjena le hace falta su medio tomate (ya sea en fresco y en rodajitas, concassé y marinado o en sencilla salsa prefabricada).

Y para que lo comprueben (por si tienen alguna duda), les dejo una recetilla.

Ingredientes:
– Berenjena (una grande o dos pequeñas)
– Tomate (uno o dos)
– Salsa de tomate (yo uso salsa Pomarola Marca Día, pueden usar una de mayor calidad y precio si gustan, pero lo dejo a su criterio)
– Cebolla (una)
– Un buen pedazo de queso porsalut, cremoso o mozzarella (va en gustos, a mí me gusta el creomoso)

Preparación:

Primero que nada, hay que dejar la berenjena en remojo unos 90′. Si quieren estar 100% seguros de que no les va a quedar amarga, pueden usar el tip del post antes mencionado.

Hecho esto, agarramos el cuchillo y entramos a cortar: la berenjena la cortamos en daditos de 2x1cm (apróx.) para que se cocine rápido, el tomate lo cortamos bien chiquito y la cebolla a gusto. Al queso lo podemos cortar en cubitos para que se derrita más fácil o si son unos genios de la fuerza de voluntad, pueden rallarlo!

Ahora sí, ponemos aceite en el wok (o similar) y metemos las berenjenas. Las dejamos cocinarse por 5-10′ y ahí va la cebolla y seguidito el tomate. Dejamos cocinar hasta que las cebollas estén transparentes y la berenjena bien blandita… Cuando esto ocurre, hacemos LA magia: metemos la salsa de tomate y el queso. Esperamos a que todo este calentito y derretidito, mezclamos un poquito y charán! Una cena lista para comer en menos de 20 minutos (no cuentan los 90 de remojo, cabe decir).

Comentarios: pueden ponerle sal cuando están todas las verduras en el wok (pero ojo que las salsas de tomate suelen ser bastante saladas). Y de paso, un poco de pimienta también le queda de pelos.