Alfajorcitos anti-domingo

No hay que permitir que los lunes feriados se convieran en un “segundo domingo” así que, siguiendo en la cruzada anti-harinas, les dejo esta reversión de la receta de Kiako (ok, reconozco que tiene poco que ver, pero bueno, empecé con su receta).

Los ingredientes son muchos (pero fáciles de conseguir. De hecho la mayoría seguro que ya los tienen en su casa) y además toma 20 minutos de preparación toda la joda:
– una taza y media de avena tradicional
– un cuarto de taza de aceite neutro (de girasol, maíz, cualquiera)
– manteca (un pedacito, a gusto, no llegan a ser ni 50gr)
– un endulzante que prefieran, azúcar, stevia, miel, etc (yo uso cuatro sobrecitos de edulcorante que, confieso, me robo cada tanto de los cafés)
– dos cucharadas de cacao amargo
– esencia de vainilla
– una cucharadita de polvo de hornear
– un huevo
– un toquecito de sal

Entonces hacemos lo siguiente…

0.(sí, hay un paso 0) Prendemos el horno para que esté caliente en unos minutitos (idealmente 170º pero yo no soy muy precisa con esto del horno y la temperatura y nunca me salió mal)
1. Agarramos la avena y la pasamos por la licuadora o procesadora hasta que se haga un polvo (comúnmente llamado “harina de avena”)
2. Mezclamos todos los ingredientes secos (harina de avena, polvo de hornear, cacao, sal y azúcar, si usaron azúcar) por un lado y los húmedos (huevo, manteca, aceite, esencia de vainilla) por el otro. Hacemos que ambas mezclas queden bien homogéneas (o sea, bien mezcladas) y mezclamos entre sí. El resultado tiene que ser una masa con una contextura parecida a la plastilina Play Doh (nada de chirle, pero tampoco que se les desgrane toda). Si ven que les quedó muy seca y se les desarma demasiado, le pueden poner un mini chorrito de leche para unificar.
3. Acto seguido, hacemos bolitas chiquititas, las aplastamos contra una asadera y metemos en el horno. Tardan unos 10 minutos hasta que se empiezan a dorar un poquito de un lado. Cuando eso ocurre, sacamos todo y dejamos en friar

Ahora sí, para comerlas (lejos lo más importante) encontré tres formas ideales:

A. Tradicionalmente cual alfajorcitos (con dulce de leche y coco en los bordes)
B. Como canapés (con un gotón de dulce de leche salpicado de coco)

C. En su versión “light”, simplemente remojándolas con leche y dejando que las Frutigran se mueran de envidia