Albahaquita fresca donde, cómo y cuando la quieras

Para mantener esas especias frescas, no es necesario vivir en verano ni volverse loco tratando de cuidar una albahaca en invierno.

Lo que hay que hacer es, cortar las hojas que queremos conservar, ponerlas en cubeteras de hielo y llenarlas de aceite (puede o no ser de oliva, según sus gustos). Meten la mezcla en el freezer y listo! Al día siguiente van a ver que, como toda materia grasa en estado sólido, el aceite ahora parece una manteca blanca y, en el medio, yacen frescas las hojitas.