¡A la chambota!

El domingo tuve un asado muy canchero y hipster en una terraza de Palermo. Para la entradita, además de unos Garbanzos Snacks hechos a la parrilla, nuestra amiga N. preparó algo (riquísimo) llamado Chambota: una especie de cazuela agridulce de origen medio-oriental y riquísimo. Como frutilla del postre, la muy genia, tuvo la gentileza de pasarme toda la receta. Aquí les va:

Ingredientes
2 cebollas / Un morrón rojo / Un caldito de verdura / Una cebolla de verdeo / Un zucchini / Un berenjena / Un tomate / Azúcar (ella dice que a gusto, pero en su versión van dos cucharadas) / Aceite (sin escatimar)

Pasos a seguir
Picar las cebollas (de manera no demasiado obsesiva) y poner a saltear en un wok a fuego máximo. Cuando va empezando a cocinarse, caramelizar con una cucharada sopera de azúcar.
Después agregamos (en este orden) el morrón (cortado en juliana), el caldo de verdura, la cebolla de verdeo (picada), el zucchini y la berenjena (ambos cortados en dados). Cuando todas las verduras están al dente, bajamos la ornalla a fuego mínimo y agregamos el tomate cortado concassé  con una cucharadita de azúcar. Cuando metieron todo al wok, dejan la preparación a fuego mínimo para que se termine de cocinar y quede con una contextura acazuelada (proceso que debería tomar unos 45/60 minutos entiendo yo).

Algunos datos no menores para el éxito en la receta:
1. cada vez que un ingrediente nuevo entra al wok, hay que sartenear (es decir, remover todo para que lo nuevo no quede arriba sin cocinarse, obveeeo)
2. no hay que amarretear el aceite, que la preparación no quede nunca seca, esa (según me dice N.) es la clave del éxito

Esta maravilla se la puede comer fría o caliente, con más o menos azúcar y en toda situación. Es importante saber que, como todo buen guiso, caldo y estofado, si la comen al rato (o incluso al día siguiente) va a estar todavía más rica que recién preparada.